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73 a.C. - Julio César es secuestrado por piratas y los acaba crucificando

Julio César, cautivo de los piratas de Cilicia

 En el año 73 a.C., el que acabaría siendo emperador romano, Julio César, se había granjeado una gran popularidad como abogado, y se preparaba para ser elegido pontífice en la antigua ciudad de Roma, después de haber pasado parte de su vida en el exilio.

Siglo XVI a.C. - Polícrates, tirano de Samos


Polícrates es advertido por su hija antes de visitar a Oretes.
  La isla griega de Samos estaba bajo la protección del rey lidio Creso. Pero al caer éste ante el persa Ciro II, la isla se encontraba en una situación de incertidumbre que aprovecharon tres hermanos para dar un golpe de estado y hacerse con el poder. Polícrates, el mayor, asesinó a Pantagnosto -el mediano-, y desterró a Silosonte -el menor-, y se proclamó tirano de la ciudad. Muchos aristócratas reaccionaron en contra, por lo que fueron exiliados -entre ellos, Pitágoras-. Era el 540 a.C.

1816 - El bombardeo de Argel para acabar con la esclavitud

El bombardeo de Argel, por Martin Schouman
    Aunque Europa llevaba décadas intentando acabar con la piratería berberisca, no lograba frenar la actividad esclavista de las ciudades del norte de África.

 Así, el 27 de Agosto de 1816, las armadas británica y holandesa atacaron conjuntamente las flotas corsarias y las costas de Argel, esta vez con éxito. La expedición, comandada por el Almirante Lord Exmouth, logró liberar a más de tres mil esclavos, y obligó al Dey de Argel a firmar un tratado contra la esclavitud de europeos. Sin embargo, los musulmanes no tardarían mucho en quebrantar este acuerdo.

El bombardeo de Argel de 1816 en Wikipedia

Siglo XVI - Los berberiscos



 A raiz de la caída de Constantinopla en 1453, numerosos reinos autónomos se extendieron por la costa norte de África, que hoy conocemos como Magreb. Principalmente se establecieron en Túnez y Argel. Estos pueblos otomanos se dedicaban a la piratería, principalmente por el Mediterraneo, llegando a asolar las costas del levante español e Italia, que durante años quedaron prácticamente deshabitadas.. Sus fechorías llegaron incluso a Portugal, Inglaterra y Holanda, lo que llevó a que por primera vez en la historia se crease una alianza marítima internacional para acabar con estos corsarios musulmanes.

 Después de secuestrar a todo aquel que encontraban a su paso, a las mujeres las vendían en el mercado musulmán de esclavos, mientras que a la mayoría de los hombres les cortaban la cabeza.

 Durante estos siglos se incrementó, por tanto, la enemistad entre el islam y el cristianismo. Los pueblos costeros españoles tenían auténtico pánico a la llegada de estos corsarios, y así, en esta época en Cartagena surgió la famosa expresión 'no hay moros en la costa'.

 Aunque su actividad fue mermada en varias ocasiones debido a los ataques aliados contra sus costas, los piratas berberiscos no abandonaron completamente su actividad hasta comienzos del siglo XIX, cuando Francia tomó el control de Argelia.

1784 - El segundo bombardeo de Argel



 Desde hacía siglos, los berberiscos aterrorizaban las aguas del Mediterraneo gracias a sus prácticas de piratería, mermando principalmente el comercio español. Estos ataques estaban financiados por Venecia y Turquía, a quienes beneficiaba la existencia de auténticos pueblos corsarios en el norte de África, concretamente en Argelia y Túnez.

 Los piratas berberiscos (o bereberes) asaltaban sin piedan los barcos comerciantes españoles, apresando a hombres y mujeres para su posterior venta en la ciudad de Argel como esclavos.

 En 1783, una flota española comandada por Antonio Barceló fracasó en su primer intento de bombardear Argel. Para acabar con la actuación de los berberiscos, la Armada Española junto a Nápoles preparó un segundo ataque en 1784, que esta vez sí, obligó a numerosos pueblos del norte africano a rendirse e interrumpir sus actividades de piratería contra los barcos de bandera española. Al menos durante un tiempo.