'Ojo por ojo, diente por diente'
Este famoso dicho tiene su origen en el reinado de Hammurabi en Babilonia (aprox. 1790-1750 a.C.). Aunque en la actualidad lo interpretamos como sinónimo de crueldad, en su origen procuraba conseguir todo lo contrario, suponiendo una limitación a la justicia por el sistema de la venganza.