El 5 de Junio de 1967, Israel lanzó un ataque "preventivo" contra los países de la Liga Árabe (República Árabe Unida), pero cuyo principal objetivo era la recuperación del Sinaí y el control del Canal de Suez. Durante 3 días, la guerra fue contra Egipto, a quien derrotaron. Los tres días siguientes, hicieron lo propio contra los ejércitos de Siria, Jordania e Irak.
El 10 de Junio, gracias al apoyo británico y francés, Israel había conquistado la península del Sinaí, la Franja de Gaza, la parte más antigua de Israel, y los altos del Golán.
Esta guerra era la guinda a veinte años de conflictos en la zona, desde el final de la Guerra Mundial, casi siempre provocados por el control del Canal. Las consecuencias de la misma se hacen notar incluso hasta el día de hoy. Israel nunca ha devuelto estos territorios ocupados, sino que al contrario, han seguido aumentándolos con otras "guerras preventivas" (
masacres preventivas) contra los palestinos, la última de ellas en 2014.