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1957 - La perra Laika es el primer ser vivo en ser enviado al espacio


 La perra rusa Laika se convirtió en el primer astronauta de la historia, al tripular la nave de la misión rusa   Sputnik II, en Noviembre de 1957.   Era una perra callejera que fue capturada para el programa espacial soviético.
 Desgraciadamente, la perrita no sobrevivió a la experiencia, y murió horas después del lanzamiento por sobrecalentamiento por un error en el aislamiento térmico, aunque esto no se supo hasta el año 2011, ya que la versión oficial de los rusos inicialmente fue que murió a los seis días al quedarse sin oxígeno. Sin embargo, la misión no fue en vano, ya que demostró que un ser vivo podía orbitar y sobrevivir a la microgravedad.
 Los rusos que entrenaron a Laika para su misión quedaron compungidos por la muerte del can. Hoy en día hubiera sido un escándalo que una agencia espacial enviase a un animal a morir al espacio, más aún cuando los rusos sabían que la muerte de Laika era más que probable.

1940 - Los perros patrulla finlandeses de la Finnish Red Cross


 El título que hemos podido encontrar de esta foto hace referencia a "perros patrulla finlandeses haciendo cola para cenar", pero investigando más a fondo, hemos podido profundizar un poquito más y ver que el carácter histórico de esta foto va más allá. Estos perros eran de la Finnish Red Cross, una escuela de pastores alemanes, cofinanciada con Suecia, en la que se entrenaba a los perros para asistir a los soldados que habían perdido la vista en la Guerra del Invierno (Winter War) que les enfrentó a Rusia entre 1939 y 1940.

1924 - Pep, el perro reo


 En 1924, este perro llamado Pep, fue condenado a vivir en una terrorífica prisión Eastern State Penitentiary, donde estuvieron Stick Willy o el propio Al Capone. Pep estaba literalmente siendo condenado por asesinato del gato del Gobernador Gifford Pinchot. Según el guardia Herbert Smith, encargado de vigilar que el perro nunca saliese de prisión, Pep pasó diez años en la cárcel, convirtiéndose este labrador negro en una querida mascota, incluso para los reos.