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| Oleo de William Turner (1815) que representa la visita de Eneas a la ciudad de Cartago en plena construcción, en tiempos de la reina Dido |
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825 a.C. - La fundación de Cartago
455 d.C. - Genserico saquea Roma
A la muerte del emperador Valentiniano III, quien había pactado la paz con los vándalos en 442, dicho pacto quedó deshecho para el rey Genserico, quien partió desde Cartago hacia Roma en 455, saqueándola durante dos semanas. El pánico se apoderó del pueblo romano, y el vigente emperador Petronio Máximo acabó siendo asesinado.
Al año siguiente, Roma atacó y conquistó Cartago, demostrando que el Imperio aún tenía cierto poder. Al llegar los romanos al norte de África, a pesar de ser menos numerosos que los vándalos, provocaron una nube de flechas que acabó con la vida del propio Genserico.
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| La intervención papal impidió el incendio de los templos. Este grabado es de Luigi Rossini, principios del Siglo XIX. |
217 a.C. - La Batalla del Lago Trasimero
En el norte de Italia, después de que Aníbal arrasara la Toscana, los romanos eligieron a un dictador temporal, Flaminio, para derrotar a los cartagineses. Aníbal situó a su ejército cerca de un pantano esperando la bruma matutina y engañó a Flaminio situando hogueras en las montañas para esconder su posición. Cuando Flaminio fue a su encuentro atravesando un estrecho camino, las hordas cartaginesas salieron de su escondite natural (la niebla) y arrasaron a las tropas de Flaminio, que también perdió la vida.
Ver especial sobre Aníbal Barca.
Siglo III a.C. - Aníbal Barca y las Guerras Púnicas
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| Representación de la Batalla de Cannas, el 216 a.C. |
En el Siglo III AC, Roma estaba lejos de ser el imperio que fue posteriormente. El Mediterráneo pertenecía a los cartagineses, que empezaron a ver en Roma una amenaza para dicho dominio. Por este motivo, y en territorio ibérico se desataba la I Guerra Púnica, que dejaba una cifra de al rededor de 400.000 muertos, y en la que los ejércitos de Cartago estaban al mando de Amilcar Barca. Tras este período, Cartago se hacía con los recursos de la península, especialmente rica en plata. Amilcar era conocido por su enorme dureza, asesinaba a los hombres romanos y esclavizaba a mujeres y niños. Y si algún oficial cartaginés perdía en la batalla, ordenaba su crucificción.
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