Siglo III a.C. - Aníbal Barca y las Guerras Púnicas

Representación de la Batalla de Cannas, el 216 a.C.


 En el Siglo III AC, Roma estaba lejos de ser el imperio que fue posteriormente. El Mediterráneo pertenecía a los cartagineses, que empezaron a ver en Roma una amenaza para dicho dominio. Por este motivo, y en territorio ibérico se desataba la I Guerra Púnica, que dejaba una cifra de al rededor de 400.000 muertos, y en la que los ejércitos de Cartago estaban al mando de Amilcar Barca. Tras este período, Cartago se hacía con los recursos de la península, especialmente rica en plata. Amilcar era conocido por su enorme dureza, asesinaba a los hombres romanos y esclavizaba a mujeres y niños. Y si algún oficial cartaginés perdía en la batalla, ordenaba su crucificción.


Busto de Aníbal Barca
 Su hijo, Aníbal, siguió los pasos y deseos de su padre, quien le pidió impunidad total para Roma. Así, organizó una partida de 50.000 hombres para invadir la península itálica por tierra, avanzando desde los Pirineos hasta el norte de Italia. Por el camino, derrotó a Escipión en Marsella o a Sepronio en los Alpes. Su hicieron famosas sus estrategias militares, su ejército se caracterizaba por el uso de elefantes entrenados para la batalla, y por las emboscadas que preparaban a los romanos, echando por tierra su mayor preparación y homogeneidad.

 Caben destacar dos grandes victorias de Aníbal contra ejércitos romanos:
- En el norte de Italia, después de arrasar la Toscana, los romanos eligieron a un dictador temporal, Flaminio, para derrotar a los cartagineses. Aníbal situó a su ejército cerca de un pantano esperando la bruma matutina y engañó a Flaminio situando hogueras en las montañas para esconder su posición. Cuando Flaminio fue a su encuentro atravesando un estrecho camino, las hordas cartaginesas salieron de su escondite natural (la niebla) y arrasaron a las tropas de Flaminio, que también perdió la vida.
- En la batalla de Cannas, volvió a utilizar la estrategia de emboscada en forma de V, y arrasó a más de 70.000 romanos en un pequeño espacio abierto.

 Tras esta última batalla, quiso negociar con Roma la paz, pero el resultado obtenido fue el contrario al deseado. Los romanos se negaron a negociar, en Roma incluso se prohibió utilizar la palabra paz, y ante la imposibilidad de ganar la guerra a pesar de ganar todas las batallas, Anibal volvió a la península ibérica. Desde entonces, Roma cambió su estrategia política y pasó, progresivamente, a convertirse en el mayor imperio de la Antigüedad.



El ejército de Cartago
Representación del ejército de Cartago atravesando un río
Anibal llega a los Alpes y observa el norte de Italia
Batalla en las Guerras Púnicas
 Un documental sobre Aníbal del Canal de Historia:



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