793 d.C. - Los vikingos asaltan el monasterio de Lindisfarne

 



Hasta aquel momento, los vikingos eran algo desconocido para Occidente. Un barco proveniente de los mares del Norte arribó a las costas de una pequeña isla del Este de Inglaterra, donde unos monjes indefensos habitaban el monasterio de Lindisfarne. Los vikingos no tuvieron piedad, acabando salvajemente con las vidas de cuantos encontraron a su paso, y saqueando el tempo para llevarlo de vuelta a tierras escandinavas. Fue el primer ataque, pero no el último. Desde ese momento se produjo un efecto llamada entre los norteños, que hablaban de grandes botines y ciudades fáciles de asaltar.
 Si bien, en principio los de origen noruego se limitaron a asediar ciudades cercanas a la costa, los daneses, más ambiciosos, incluso llegaron a aterrorizar ciudades del interior de Gran Bretaña y Francia.



 Los pueblos de Noruega, Suecia y Dinarmaca tenían sus respectivos reyes a finales del s. VIII. Sin embargo, habían jefes locales (bôndi) y regionales (jarls) que estaban obligados a pagar tributo a sus respectivos reyes. Estos pueblos del norte eran de carácter libre, difíciles de someter bajo la ley, por lo que los jefes locales comenzaron a reunir a sus hombres, de toda índole, para buscar suerte en otras tierras. Primero, como simples saqueadores, y años después como auténticos colonizadores. Entraban en los pueblos, asesinaban, saqueaban e igualmente rápido, desaparecían. A grandes rasgos, éste fue el origen del termino vikingo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario