En el comienzo de la I Guerra Mundial, el imperio austro-húngaro bombardeó y castigo con crueldad a la población de Serbia, donde poco antes había sido asesinado su heredero al trono. Las escenas de atrocidad se repitieron a lo largo de la guerra en el Este de Europa. Esta foto se realizó en Belgrado, tras el duro bombardeo por arte del ejército del imperio austro-húngaro.
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