1981 - El golpe de estado del 23-F

Tejero ordena a los parlamentarios echarse al suelo, a punta de pistola

Cinco años después de la muerte de Franco, y en plena Transición a la Democracia, el golpe de estado de Tejero supuso el más claro acercamiento al final del nuevo régimen. La intervención del Rey y las diferencias entre los golpistas, llevaron a su fracaso.

 Tras la muerte de Franco, su sucesor como Jefe de Estado, el Rey Juan Carlos I decide instaurar una monarquía democrática en España, situando como presidente temporal a Adolfo Suárez. Suárez no contentaba ni a la izquierda (quien le veía como una opción continuísta), ni a la derecha, que conforme avanzó su legislatura, empezó a considerarle un traidor, sobre todo por la legalización del Partido Comunista Español. Además, la Iglesia también estaba en su contra, por medidas como la legalización del divorcio.

Portada de la revista TIME en 1977


 En 1981 se juntaban tres factores que hacía insostenible la continuidad de Suárez en el Gobierno: el auge de los nacionalismos regionales, la crisis económica mundial que provocaba un elevado paro en España, y el terrorismo de ETA, GRAPO y los grupos de extrema derecha.

Adolfo Suárez hablando ante los reyes de España

 Fue Alfonso Armada, militar cercano al Rey, quien empezó a perpetrar el golpe de estado contra Suárez. Su intención era la de instalar un nuevo gobierno a cuya cabeza estaría él, y que integrarían todos los partidos políticos del hemiciclo, incluyendo al PCE, en un Gobierno de Salvación Nacional. El entorno que hemos comentado propiciaba un caldo de cultivo para que numerosos grupos apoyasen el golpe, y esto incluía a los medios de comunicación más a la derecha, que culpaban una y otra vez al Gobierno de la mala situación económica, y a la propia Iglesia. Incluso la propia monarquía corría peligro en caso de que la crisis económica se desmadrase, ya que la "amenaza militar" siempre había planeado sobre la Historia en España. El golpe de estado era latente.

 El 23 de Febrero, Tejero, encabezando un grupo de la Guardia Civil, tomó el congreso por las armas, y retuvo a los parlamentarios de todos los partidos, a espera de la aparición de Armada. Sólo una miembro, embarazada, tuvo permiso para salir. Todos los parlamentarios se lanzaron al suelo, excepto tres: el propio Adolfo Suárez, Gutiérrez Mellado, y el comunista Santiago Carrillo.



 La manifestación del Rey en contra del golpe abrió los ojos a muchos militares que pensaban estar actuando conforme a los deseos de Juan Carlos, que declinaron en su intención. El propio Armada se presentó el Congreso para negociar con Tejero, mucho más radical en sus intenciones. Armada salió del Congreso al grito de -¡loco, loco!- al no poder convencer a un Tejero, que prefería el fracaso del golpe de estado a formar un gobierno con los comunistas.

Éste es un buen podcast sobre la Transición y el golpe de Tejero:


 Finalmente, 18 horas después de comenzar, el golpe fracasó, y los principales instigadores fueron condenados a treinta años de prisión. Apenas los cumplieron. En 1982, Tejero intentó acceder al Congreso, esta vez por la vía democrática con el grupo Solidaridad Española.

Puede interesarte este pack de 6 DVDs sobre la Transición




No hay comentarios:

Publicar un comentario